Harvia Vega calentador para sauna de vapor.
La estufa eléctrica Harvia Vega es un calentador para sauna de alta calidad y precio competitivo.
Con una carcasa de acero inoxidable, esta estufa le brinda a tu sauna un aspecto moderno y sofisticado. Los controles ergonómicos ubicados en la parte superior lateral de la estufa facilitan su uso y ajuste.
La instalación de la estufa Vega es sencilla, ya que se puede montar en un soporte de pared separado. Su diseño simétrico permite utilizarla en cualquier lado de la sauna, y las conexiones eléctricas se realizan de forma conveniente desde el costado de la estufa, lo que simplifica aún más la instalación.
La estructura de la estufa Vega permite montarla en la parte baja de la pared de la sauna. Esto facilita la distribución uniforme del calor en toda la sauna, incluidos los bancos inferiores. Además, las estufas Vega están equipadas con una unidad de control integrada para un manejo práctico y eficiente.
Dispone de una capacidad de 20 kg. de piedra volcánica de 5-10cm no incluidas con la estufa.
Especificaciones técnicas – Harvia Vega.
- Tipo: Estufa eléctrica con mandos de control incorporados
- Potencia: Disponible en modelos de 4,5 kW (BC45), 6 kW (BC60) y 8 kW (BC80).
- Volumen recomendado (mínimo – máximo): 3 – 6 m3, 5 – 8 m3, 7 – 12 m3 respectivamente
- Altura mínima de la sauna: 190 cm
- Dimensiones (ancho x profundidad x altura): 480 x 310 x 540 mm
- Peso (sin piedras): 11 kg
- Capacidad máxima de piedras: 20 kg de 5-10cm
- Alimentación eléctrica: 230 V 1N~ / 400 V 3N~
- Cables recomendados: Dependiendo del modelo, se sugieren cables de 3 x 4m2 / 5 x 1,5m2, 3 x 6m2 / 5 x 1,5m2, o 3 x 10m2 / 5 x 2,5m2. A confirmar con un instalador electricista profesional.
- Fusibles recomendados: 1 x 16A / 3 x 10A, o 1 x 16A / 3 x 16A. A confirmar con un instalador electricista profesional.
- Distancias de seguridad recomendadas: A – Pared: 35 mm B – Plataforma inferior: 20 mm C – Plataforma superior: 35 mm D – Techo: 1100 mm E – Suelo: 100-200 mm.
Calentamiento de la sauna y modo de funcionamiento
Durante el primer encendido de la estufa, tanto el equipo como las piedras pueden desprender un olor inicial. Este comportamiento es normal. Para eliminarlo, se recomienda ventilar la sauna dejando la puerta abierta durante este primer calentamiento.
Si la potencia de la estufa es adecuada y la sauna está correctamente aislada, el tiempo necesario para alcanzar la temperatura de uso suele situarse entre 30 y 45 minutos. La temperatura de funcionamiento recomendada para una sauna se encuentra habitualmente entre 65 ºC y 80 ºC.
Mandos de funcionamiento integrados en la estufa Harvia Vega
La estufa Harvia Vega incorpora los mandos de control directamente en su parte frontal superior. Desde estos controles es posible regular la temperatura, el tiempo de funcionamiento y programar el encendido con antelación.
1. Temporizador programador
- Tramo A (0 a 4 horas): Corresponde al tiempo de funcionamiento directo de la estufa. Al seleccionar este tramo, la estufa comienza a calentar de forma inmediata y puede permanecer en funcionamiento hasta un máximo de 4 horas.
- Tramo B (0 a 8 horas): Permite programar un encendido retardado. La estufa se activará automáticamente cuando el selector alcance la posición 0 del tramo B, iniciando a continuación el ciclo del tramo A.
2. Termostato
Se recomienda comenzar con el mando en la posición máxima. Si la temperatura resulta excesiva, reduzca progresivamente el ajuste girando el control hacia el mínimo hasta alcanzar el nivel de confort deseado.

Mandos Harvia Vega
Vertido de agua sobre las piedras
El aire de la sauna se seca al calentarse, por lo que es necesario verter pequeñas cantidades de agua sobre las piedras calientes para generar vapor y alcanzar un nivel adecuado de humedad. El efecto combinado de temperatura y vapor varía según cada persona, por lo que se recomienda experimentar hasta encontrar el equilibrio más confortable.
Atención: Nunca vierta agua sobre las piedras si hay personas cerca de la estufa. No debe superarse la capacidad máxima del cazo, aproximadamente 0,2 litros. Un exceso de agua puede provocar que parte del líquido no se evapore y salpique, con el consiguiente riesgo de quemaduras graves.
Mantenimiento correcto de las piedras de sauna
Debido a las continuas variaciones de temperatura, las piedras de la sauna se van deteriorando con el uso. Se recomienda revisarlas y recolocarlas al menos una vez al año, o con mayor frecuencia si la sauna se utiliza de forma intensiva.
Durante esta revisión, retire los fragmentos acumulados en el fondo del calentador y sustituya las piedras desintegradas por otras nuevas.
Este mantenimiento garantiza un rendimiento térmico óptimo y reduce el riesgo de sobrecalentamiento de la estufa.

























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